Trabajar una temporada fuera de España puede tener objetivos muy diferentes. Para algunos, la prioridad es ahorrar. Para otros, mejorar el inglés, adquirir experiencia internacional o simplemente probar durante unos meses cómo es vivir y trabajar en otro país.
Cuando se empieza a buscar destino, Suiza suele aparecer rápidamente entre las primeras opciones. Los salarios llaman la atención y es fácil encontrar en redes sociales historias de personas que se han marchado a trabajar allí. Sin embargo, comparar países únicamente por el sueldo puede llevar a conclusiones equivocadas.
Un salario elevado pierde parte de su atractivo cuando el alquiler, la alimentación o el transporte absorben una parte importante de la nómina. Del mismo modo, un país con un sueldo aparentemente más bajo puede permitir ahorrar más si el hotel proporciona alojamiento y comidas.
Suiza, Austria, Alemania, Noruega, Irlanda, Países Bajos y Francia ofrecen oportunidades en hoteles y hostelería, pero las condiciones y el tipo de candidato que buscan pueden ser bastante diferentes.
Suiza: salarios altos, pero también mayor exigencia
Suiza sigue siendo uno de los destinos que más interés despierta entre quienes quieren trabajar en hoteles europeos. El salario es una de las principales razones, pero también es uno de los mercados en los que resulta más importante llegar con una candidatura bien preparada.
La experiencia previa en hostelería, las referencias profesionales y los idiomas tienen bastante peso en los procesos de selección. Especialmente en puestos de recepción o atención al cliente, conocer alemán, francés o italiano, dependiendo de la región, puede marcar una diferencia importante.
También hay que mirar más allá de la nómina. Suiza tiene un coste de vida elevado y determinados gastos, como el alojamiento, la alimentación, el transporte o el seguro médico, pueden reducir considerablemente la cantidad disponible a final de mes, por eso, una oferta de 4.000 francos suizos no debería valorarse únicamente por esa cifra. Es necesario comprobar cuánto cuesta el alojamiento, si las comidas están incluidas, qué deducciones se aplican y cuántas horas de trabajo están garantizadas.
Para un profesional con experiencia, buenas referencias y un nivel de idiomas adecuado, Suiza puede ofrecer oportunidades muy interesantes. Para alguien que todavía necesita construir experiencia en hostelería, otros países pueden ser un punto de partida más accesible.
Austria: una alternativa interesante para trabajar una temporada
Austria no siempre recibe tanta atención como Suiza, pero es uno de los destinos que merece la pena valorar cuando se busca empleo de temporada en hoteles. Las zonas de montaña concentran una parte importante de la actividad turística, especialmente durante el invierno, y existen hoteles que necesitan reforzar sus equipos durante varios meses.
Una de las ventajas de este tipo de establecimientos es que pueden ofrecer alojamiento a los empleados y, en algunos casos, también comidas. Cuando estos dos gastos están cubiertos o tienen un coste reducido, la capacidad de ahorro puede cambiar considerablemente.
Existen oportunidades en cocina, restaurante, housekeeping y otros departamentos operativos. El alemán amplía las opciones y adquiere especial importancia en puestos de atención al público, aunque algunas posiciones dentro de equipos internacionales pueden ser accesibles utilizando principalmente el inglés.
Las temporadas pueden ser intensas, por lo que antes de aceptar una oferta resulta especialmente importante revisar las horas semanales, los días de descanso y las condiciones del alojamiento.
Alemania: empezar fuera y construir experiencia
Alemania puede ser una opción interesante para quienes quieren iniciar una trayectoria profesional fuera de España y todavía no cuentan con el perfil necesario para acceder a mercados más competitivos. El país dispone de una industria hotelera amplia y permite adquirir algo especialmente valioso para futuras candidaturas: experiencia internacional y referencias profesionales.
Esto puede resultar útil para quienes tienen Suiza como objetivo a medio plazo. Haber trabajado previamente en un entorno de habla alemana, mejorar el idioma y conseguir referencias de empleadores de la zona puede reforzar posteriormente una candidatura.
El alemán sigue teniendo un peso importante, especialmente en recepción y atención al público. Sin embargo, determinados hoteles internacionales y algunos departamentos operativos pueden ofrecer oportunidades para perfiles que todavía no dominan el idioma.
Alemania no tiene por qué ser el destino final. En algunos casos puede ser el lugar donde se adquiere la experiencia necesaria para acceder posteriormente a mejores oportunidades.
Noruega: un salario alto no lo explica todo
Noruega es otro de los países que llaman la atención por sus salarios. Sin embargo, ocurre algo parecido a Suiza: para saber si una oferta realmente compensa hay que mirar también los gastos: alimentación, transporte, ocio y vivienda pueden tener precios considerablemente superiores a los españoles. Por eso, encontrar una oportunidad con alojamiento proporcionado por la empresa cambia mucho las cuentas.
En el sector turístico existen puestos en los que el inglés puede ser suficiente para empezar, especialmente cuando se trabaja en equipos internacionales o en zonas acostumbradas a recibir visitantes extranjeros. El noruego amplía las posibilidades, pero no siempre es imprescindible para determinados puestos operativos.
Noruega también presenta una cultura laboral diferente. El equilibrio entre trabajo y vida personal tiene un peso importante y puede resultar atractivo para quienes no buscan únicamente maximizar el ahorro, sino vivir una experiencia laboral distinta.
Irlanda: trabajar mientras se mejora el inglés
Para quien tiene como objetivo mejorar el inglés, Irlanda presenta una ventaja difícil de igualar: el idioma no se practica únicamente durante la jornada laboral, sino durante prácticamente todo el día.
El inglés aparece en el supermercado, en el transporte, con los compañeros de trabajo, al hacer cualquier gestión y en la vida social. Esa exposición continua puede acelerar considerablemente la soltura oral.
La hostelería ofrece oportunidades en diferentes partes del país, pero el alojamiento es uno de los aspectos que más atención requiere. El precio de la vivienda, especialmente en Dublín y otras zonas con mucha demanda, puede consumir una parte importante del salario, por este motivo, un empleo en un hotel situado fuera de las grandes ciudades que incluya alojamiento puede resultar económicamente mucho más interesante que una oferta aparentemente mejor pagada en la capital.
Irlanda combina así dos objetivos habituales entre quienes deciden trabajar fuera: adquirir experiencia internacional y mejorar el inglés en situaciones reales.
Países Bajos: las oportunidades no están solo en Ámsterdam
Pensar en Países Bajos y buscar exclusivamente trabajo en Ámsterdam puede limitar mucho las posibilidades. Fuera de las grandes ciudades existen hoteles, resorts y establecimientos turísticos que también necesitan personal. Algunos se encuentran en zonas rurales o relativamente alejadas de los principales núcleos urbanos y precisamente por esa ubicación pueden facilitar alojamiento a sus trabajadores.
El inglés está muy extendido, lo que permite acceder a determinados puestos sin hablar neerlandés. La organización, la puntualidad y el respeto por los horarios forman parte de una cultura laboral que puede resultar diferente a la española.
Para perfiles abiertos a vivir fuera de las grandes ciudades, Países Bajos puede ofrecer oportunidades que pasan desapercibidas cuando la búsqueda se concentra únicamente en Ámsterdam.
Francia: mucho más que París
Francia cuenta con una enorme industria turística y las oportunidades de empleo en hoteles no se concentran únicamente en París. Zonas rurales, regiones de montaña, destinos turísticos y establecimientos de temporada también necesitan trabajadores en diferentes momentos del año.
El francés puede tener bastante importancia dependiendo de la posición. En determinados hoteles internacionales o puestos operativos es posible encontrar oportunidades utilizando inglés, pero disponer de conocimientos del idioma local amplía considerablemente las opciones.
También existe una ventaja práctica: la proximidad con España. Para quienes buscan una primera experiencia internacional sin trasladarse demasiado lejos, Francia puede representar un cambio suficientemente importante para adquirir experiencia en otro mercado sin la distancia de otros destinos europeos.
Alojamiento incluido: el dato que puede cambiar completamente una oferta
Cuando se comparan trabajos en Europa es habitual empezar por el salario. Sin embargo, en hostelería existe otro dato que puede ser igual de importante: el alojamiento.
Una oferta con un salario inferior puede terminar dejando más dinero disponible a final de mes si el hotel proporciona habitación y comidas, por el contrario, una nómina aparentemente elevada puede perder gran parte de su atractivo cuando hay que asumir un alquiler de mercado en una ciudad con problemas de vivienda.
Antes de comparar dos ofertas conviene tener claras varias condiciones:
- Salario bruto y neto aproximado.
- Horas semanales.
- Horas extraordinarias.
- Días de descanso.
- Coste del alojamiento.
- Habitación individual o compartida.
- Comidas incluidas.
- Transporte hasta el hotel.
- Impuestos y otras deducciones.
- Duración del contrato.
La pregunta no debería ser únicamente cuánto paga el hotel, sino cuánto quedará realmente disponible después de pagar los gastos.
¿Es suficiente un B1 de inglés para trabajar en hoteles europeos?
El inglés es uno de los requisitos que se repite en prácticamente todos los destinos internacionales. Aunque se trabaje en Austria, Alemania, Noruega o Países Bajos, los equipos de un hotel pueden estar formados por personas de muchas nacionalidades y el inglés termina funcionando como idioma común.
Para determinados puestos operativos, un B1 oral funcional puede ser suficiente para comenzar un proceso de selección. Lo importante no es únicamente disponer de un certificado, sino poder mantener una conversación.
En una entrevista será necesario explicar la experiencia profesional, entender preguntas, hablar de disponibilidad y responder a situaciones relacionadas con el puesto, una vez en el hotel, habrá que comprender instrucciones, comunicarse con compañeros y resolver situaciones cotidianas.
En recepción y otras posiciones de atención directa al cliente, las exigencias lingüísticas suelen ser mayores y el idioma local puede convertirse además en un requisito.
No todos los destinos sirven para el mismo objetivo
Elegir país empieza por tener claro qué se espera conseguir con la experiencia. Si el objetivo principal es mejorar el inglés, Irlanda puede tener más sentido que Alemania, si existe experiencia previa y la prioridad es acceder a salarios elevados, Suiza puede convertirse en una opción interesante, si se busca una temporada de invierno con alojamiento, Austria merece atención, si el objetivo es adquirir experiencia antes de intentar acceder al mercado suizo, Alemania puede funcionar como paso intermedio y si se prioriza una experiencia laboral y personal diferente, Noruega o Países Bajos ofrecen otras posibilidades.
No existe un país que sea mejor para todo el mundo. Existe un destino que puede encajar mejor con el nivel de idiomas, la experiencia, la capacidad económica inicial y el objetivo profesional de cada candidato.
Antes de enviar currículums, hay que preparar la candidatura
Otro error frecuente consiste en decidir el país y comenzar inmediatamente a enviar el mismo currículum a decenas de hoteles. Una búsqueda internacional requiere algo más de preparación.
El CV debería estar adaptado al puesto, las funciones realizadas en empleos anteriores deberían explicarse claramente y las referencias profesionales conviene tenerlas preparadas antes de que las solicite un hotel.
También es importante preparar la entrevista en inglés. Tener un B1 o un B2 sobre el papel no garantiza poder explicar con soltura la experiencia profesional cuando un responsable de recursos humanos empieza a hacer preguntas. La preparación previa permite presentarse a las entrevistas con más seguridad y, sobre todo, dirigir las candidaturas hacia oportunidades que realmente encajan con el perfil.
Trabajar en Europa con el proceso preparado desde España
Marcharse primero y empezar a buscar trabajo después implica asumir alojamiento, transporte y otros gastos sin saber cuánto tardará en llegar una oferta, por eso, siempre que sea posible, resulta más seguro avanzar el proceso de selección desde España.
En Trabaja en Hoteles en Europa se trabaja precisamente con este planteamiento: preparar previamente la candidatura, trabajar el inglés necesario para las entrevistas y buscar oportunidades en hoteles europeos antes del desplazamiento.
El objetivo es que el viaje se produzca cuando ya existe una oportunidad concreta y se conocen las condiciones del puesto y del alojamiento, porque trabajar fuera puede ser una buena experiencia, pero la diferencia entre improvisar y viajar con un plan empieza mucho antes de subir al avión.
Preguntas frecuentes sobre trabajar en hoteles en Europa
¿Cuál es el mejor país de Europa para trabajar en hostelería?
No existe una única respuesta. Suiza puede resultar atractiva por sus salarios; Austria por las oportunidades de temporada y el alojamiento; Irlanda por el inglés; Alemania por la posibilidad de adquirir experiencia; y Noruega por sus condiciones laborales. La elección depende de las prioridades de cada perfil.
¿Es mejor empezar en Alemania o directamente en Suiza?
Para perfiles con poca experiencia internacional, Alemania puede servir para adquirir experiencia, mejorar el alemán y conseguir referencias antes de intentar acceder al mercado suizo. Los hoteles en Suiza suelen ser más selectivos y valoran especialmente la experiencia previa y las referencias.
¿Qué nivel de inglés se necesita para trabajar en un hotel europeo?
Depende del puesto. Para determinadas posiciones operativas, un B1 oral funcional puede permitir participar en procesos de selección. Los puestos de recepción y atención al cliente suelen requerir mayor fluidez y, dependiendo del país, conocimientos del idioma local.
¿Es posible trabajar en Irlanda con un B1?
Existen posiciones a las que puede accederse con un B1 funcional, especialmente cuando existe experiencia previa. Un nivel más alto aumenta las posibilidades y facilita el acceso a puestos con mayor contacto con clientes.
¿Los hoteles europeos proporcionan alojamiento?
Algunos sí. Es especialmente frecuente encontrar esta posibilidad en hoteles de temporada, establecimientos de montaña y hoteles situados fuera de grandes ciudades. No debe darse por supuesto: el precio, las condiciones y el tipo de habitación deberían confirmarse antes de aceptar una oferta.
¿Se ahorra más trabajando en Suiza?
No necesariamente. Los salarios son altos, pero también lo son muchos gastos. La capacidad real de ahorro dependerá del alojamiento, las comidas, los impuestos, el seguro y otros costes asociados a vivir en el país.
¿Se puede trabajar en Noruega sin hablar noruego?
En determinados puestos turísticos y hoteleros puede utilizarse el inglés como idioma principal, especialmente dentro de equipos internacionales. Conocer noruego aumenta las posibilidades y puede ser necesario para determinados puestos de atención al público.
¿Hace falta alemán para trabajar en Austria o Alemania?
No para todos los puestos. Algunos departamentos operativos y hoteles internacionales pueden contratar perfiles que trabajan principalmente en inglés. En recepción y atención al cliente, el alemán suele tener mucha más importancia.
¿Qué debería revisarse antes de aceptar una oferta?
Además del salario, es importante comprobar las horas semanales, días de descanso, duración del contrato, fecha de incorporación, alojamiento, comidas, posibles deducciones y ubicación exacta del hotel. Las condiciones importantes deberían conocerse antes de viajar.


