Cuando alguien empieza a plantearse trabajar en hoteles en Europa por una temporada, hay una pregunta que aparece casi siempre: ¿En qué país puedo ganar más?
Es normal fijarse en el salario. Pero, si estás pensando en irte tres, cuatro o seis meses fuera, esa cifra por sí sola dice bastante poco. Puedes cobrar más y ahorrar menos, puedes encontrar un país con buenos salarios, pero descubrir que necesitas prácticamente todo el sueldo para pagar una habitación o puedes aceptar una oferta aparentemente menos atractiva y terminar ahorrando bastante más porque tienes alojamiento, comidas y unas horas de trabajo garantizadas.
Por eso, antes de elegir destino, hay cinco cosas que deberías mirar: salario neto, alojamiento, horas de trabajo, idioma y posibilidades de progresar. Asi que en este articulo vamos a comparar Irlanda con otros destinos europeos habituales para trabajar en hoteles.
Irlanda: trabajar y mejorar tu inglés al mismo tiempo
Irlanda tiene una ventaja evidente para muchos candidatos: puedes trabajar mientras utilizas el inglés todos los días. No solo durante tu jornada, también cuando vas al supermercado, hablas con tus compañeros, haces una gestión o sales a tomar algo. Para un ciudadano español o de cualquier otro país de la Unión Europea, además, no es necesario solicitar un visado de trabajo.
En el sector hotelero hay oportunidades en áreas como housekeeping, cocina, restaurante, bar, recepción y atención al cliente. Pero Irlanda tiene un problema importante: el alojamiento. Especialmente en Dublin, ya que para encontrar una habitación a un precio razonable puede ser complicado y el alquiler puede llevarse una parte muy importante de tu salario.
Por eso nosotros solemos fijarnos especialmente en las oportunidades de hoteles situados fuera de las grandes ciudades que ofrecen alojamiento para sus empleados. Ahí las cuentas pueden cambiar bastante ya que, un hotel rural puede parecer menos atractivo que trabajar en pleno centro de Dublín, pero si tienes alojamiento a un precio reducido y no necesitas gastar grandes cantidades en transporte, puedes terminar el mes con bastante más dinero disponible.
Irlanda puede ser especialmente interesante si quieres trabajar, mejorar tu inglés y conseguir experiencia internacional. Pero antes de aceptar una oferta, pregunta siempre cuánto te va a costar vivir allí.
Países Bajos: buenas oportunidades, pero cuidado con la vivienda
Países Bajos también tiene un mercado hotelero muy internacional. En determinados puestos puedes empezar trabajando únicamente con inglés, especialmente en hoteles acostumbrados a contratar personal extranjero, pero aquí vuelve a aparecer un problema parecido al de Irlanda: encontrar alojamiento.
Ámsterdam y otras grandes ciudades tienen una enorme presión sobre la vivienda y conseguir una habitación puede convertirse en una de las partes más complicadas de la experiencia. Por ese motivo, una alternativa interesante son los hoteles situados en zonas rurales o alejadas de las grandes ciudades, especialmente cuando ofrecen alojamiento a sus trabajadores.
De hecho, trabajar fuera de Ámsterdam no significa necesariamente estar aislado. Países Bajos es un país pequeño y bien comunicado, por lo que puedes vivir y trabajar en una zona más tranquila y desplazarte a ciudades más grandes durante tus días libres.
Otra ventaja es que algunas empresas están dispuestas a formar a candidatos que todavía tienen poca experiencia, siempre que tengan buen nivel de inglés, actitud y disponibilidad para trabajar en zonas menos céntricas. Asi que, si tu objetivo es ahorrar y ganar experiencia, merece la pena mirar más allá de las grandes ciudades.
Alemania: muchas oportunidades y más posibilidades si aprendes alemán
Alemania tiene un mercado mucho más amplio. Hay hoteles, restaurantes y negocios turísticos repartidos por todo el país y, dependiendo del establecimiento y del puesto, puedes encontrar oportunidades utilizando inicialmente el inglés.
Ahora bien, aquí el alemán sí puede marcar una diferencia, aunque para puestos internos o con poco contacto con clientes, el inglés puede ser suficiente en determinados hoteles internacionales.
Para trabajar en recepción, atención al cliente, administración o puestos de responsabilidad, hablar alemán amplía considerablemente tus posibilidades. Esto no significa que tengas que descartar Alemania si todavía no sabes alemán. Significa que tienes que elegir bien las vacantes.
Puedes empezar en un puesto en el que el inglés sea suficiente y aprovechar tu estancia para ir aprendiendo el idioma. Si además buscas algo más que una temporada y te gustaría desarrollar una carrera en hostelería, Alemania puede ofrecerte bastante recorrido profesional.
Austria: una opción muy interesante si priorizas alojamiento y ahorro
Austria no siempre es el primer país que aparece cuando alguien piensa en trabajar en el extranjero y, sin embargo, para hostelería puede ser una opción muy interesante, especialmente en hoteles de montaña y zonas turísticas.
Muchos establecimientos están acostumbrados a contratar trabajadores internacionales para las temporadas de invierno y verano y es relativamente habitual encontrar ofertas que incluyen alojamiento y comidas, asi que, eso cambia mucho las cuentas, porque si una parte importante de tus gastos diarios está cubierta, puedes organizar mucho mejor tu sueldo.
El alemán vuelve a ser un punto a favor, sobre todo para puestos de cara al público. Pero existen posiciones en las que puedes empezar con un buen nivel de inglés y experiencia previa en hostelería y también tienes que valorar el ritmo de trabajo, ya que las temporadas turísticas pueden ser intensas y es importante comprobar horarios, días de trabajo y condiciones antes de aceptar.
Noruega: salarios más altos, pero también un coste de vida mayor
Noruega llama la atención rápidamente por sus salarios, pero comparar un sueldo noruego directamente con uno español, irlandés o alemán sin mirar los gastos puede llevarte a conclusiones equivocadas.
El coste de vida también es considerablemente más alto: alimentación, transporte, ocio y alojamiento pueden representar un gasto importante si tienes que asumirlos por tu cuenta.
En hoteles situados en zonas turísticas o alejadas de las grandes ciudades pueden aparecer oportunidades para trabajadores internacionales, especialmente en temporadas de alta demanda y el inglés suele tener bastante presencia en el entorno laboral y, dependiendo del puesto, puede ser suficiente para empezar.
Noruega puede resultar muy atractiva si encuentras una oferta con buenas condiciones, pero hay que hacer números antes de dejarse impresionar por el salario.
Suiza: salarios muy altos y procesos de selección más exigentes
Y llegamos al destino que probablemente genera más interés cuando hablamos de salarios. En Suiza los salarios en hostelería pueden ser considerablemente superiores a los de otros países europeos, pero Suiza también tiene un coste de vida alto y los hoteles suelen ser más exigentes en sus procesos de selección.
La experiencia previa cuenta, las referencias cuentan, el nivel de inglés cuenta y hablar alemán, francés o italiano, dependiendo de la zona puede abrirte muchas más puertas, especialmente si quieres trabajar de cara al público.
Por eso, enviar un currículum sin adaptar a decenas de hoteles suizos no suele ser una buena estrategia, hay que preparar bien la candidatura, presentar correctamente la experiencia previa y demostrar que entiendes el tipo de puesto al que estás aplicando.
Suiza puede ofrecer condiciones económicas muy interesantes, pero también elige muy bien a quién contrata.
Entonces, ¿qué país te conviene más?
Depende de lo que quieras conseguir con la experiencia, ya que si tu prioridad es mejorar mucho tu inglés mientras trabajas, Irlanda tiene una ventaja clara, si quieres trabajar en un entorno internacional y no te importa vivir fuera de las grandes ciudades, Países Bajos puede ofrecer buenas oportunidades.
Si buscas estabilidad y estás dispuesto a aprender otro idioma, Alemania puede darte recorrido profesional, si quieres una temporada intensa en hostelería y encuentras una oferta con alojamiento y comidas, Austria puede ser una opción muy interesante.
Si te atraen los salarios más elevados y estás dispuesto a asumir un coste de vida mayor, puedes valorar Noruega y si tienes experiencia, buenas referencias y un perfil más preparado, Suiza puede abrirte la puerta a salarios superiores, aunque también tendrás que superar procesos de selección más exigentes.
No hay un destino perfecto, hay un destino que encaja mejor con tu inglés, tu experiencia, tu presupuesto y el momento profesional en el que te encuentras.
Antes de aceptar una oferta, haz estas preguntas
No preguntes únicamente: ¿Cuánto voy a cobrar?
Pregunta también:
- ¿Cuántas horas semanales aparecen en el contrato?
- ¿El alojamiento está incluido?
- ¿Cuánto cuesta?
- ¿La habitación es individual o compartida?
- ¿Tengo comidas incluidas durante mis turnos?
- ¿Qué cantidades se descontarán de mi nómina?
- ¿Necesito coche para llegar al hotel?
- ¿Qué idioma voy a utilizar realmente trabajando?
- ¿Cuándo cobraré mi primera nómina?
- ¿Cuánto dinero necesito llevar para el primer mes?
Son preguntas bastante menos emocionantes que imaginarte trabajando en los Alpes, pero son las que pueden hacer que tu experiencia salga bien.
El inglés importa, pero no necesitas hablarlo perfectamente
Hay candidatos que retrasan durante meses la decisión de trabajar fuera porque piensan: “Mi inglés todavía no es suficientemente bueno” y muchas veces están enfocando mal el problema. No necesitas utilizar un inglés perfecto, necesitas tener suficiente soltura para hacer una entrevista, entender instrucciones, comunicarte con tus compañeros y resolver las situaciones habituales de tu puesto.
Para determinados puestos de entrada, un B1 oral funcional puede ser suficiente para empezar, aunque para recepción, atención al cliente o puestos con mayor responsabilidad necesitarás más nivel y, en países como Alemania, Austria o Suiza, conocer el idioma local puede ser importante. Por eso, antes de viajar, tiene mucho más sentido preparar las situaciones que realmente vas a encontrarte que limitarte a estudiar listas interminables de vocabulario.
Prepararte antes de salir marca la diferencia
Irte a trabajar fuera puede ayudarte a ahorrar, mejorar un idioma, ganar independencia y añadir experiencia internacional a tu currículum, pero improvisar no suele ser una buena estrategia.
En Beyland Languages preparamos a nuestros candidatos antes de empezar los procesos de selección: trabajamos el CV, la carta de motivación, las entrevistas en inglés y las situaciones que pueden encontrarse trabajando en un hotel y además, buscamos oportunidades en hoteles de diferentes países europeos, especialmente establecimientos que pueden proporcionar alojamiento a sus trabajadores.
Porque el objetivo no es simplemente conseguir cualquier trabajo fuera. El objetivo es conseguir una oportunidad que tenga sentido para ti y llegar preparado para aprovecharla. Asi que si estás pensando en trabajar una temporada en hoteles de Europa, puedes conocer nuestro programa y las próximas oportunidades en trabajaenhoteleseneuropa.com.
Y antes de elegir destino, recuerda algo: No compares países por lo que puedes ganar. Compáralos por lo que puedes ahorrar, aprender y llevarte de vuelta cuando termine la experiencia.


